Posts etiquetados ‘Jazz y Arte’

Tributo a Charlie Parker en Jazzologia - 20/05
Mayo 16, 08
JAZZOLOGIA
Tributo a Charlie Parker
Martes 20 de mayo – 20,30 hs. – Sala Enrique Muiño - Sarmiento 1551 – ENTRADA GRATUITA
Tributo a Charlie Parker (1920 - 1955)/ Presentación del libro “El Pájaro murió de risa”, del genial Hermenegildo Sábat y un homenaje musical a “Bird” a cargo del maestro Hugo Pierre (saxo alto) con Juan Carlos Cirigliano (piano); Juan Pablo Navarro (contrabajo) y Adolfo Cirigliano (batería).
Se escucharán, entre otros temas: “Yarbird Suite”; “Ornithology”; “Donna Lee”; “Just Friends”; “Cherokee” y “Scrapple from the Apple”.
Coordinacion y comentarios: Carlos Inzillo
Las entradas se retiran dos horas antes de la función (Capacidad limitada: 270 localidades).
Fuente: Radiomontaje

La literatura del jazz -o cómo escribir escuchando a Monk-
Mayo 14, 08Fuente: Tempus Non Fugit, Sonny Rollins and William Gibson and Music Writing.
“Practically everything I know about writing, then, I learned from music,” Murakami wrote. “It may sound paradoxical to say so, but if I had not been so obsessed with music I might not have become a novelist. Even now, almost 30 years later, I continue to learn a great deal about writing from good music. My style is as deeply influenced by Charlie Parker’s repeated freewheeling(*) riffs, say, as by F. Scott Fitzgerald’s elegantly flowing prose. And I still take the quality of continual self-renewal in Miles Davis’s music as a literary model. One of my all-time favourite jazz pianists is Thelonious Monk. Once, when someone asked him how he managed to get a certain special sound out of the piano, Monk pointed to the keyboard and said: ‘It can’t be any new note. When you look at the keyboard, all the notes are there already. But if you mean a note enough, it will sound different. You got to pick the notes you really mean.’ “
“Prácticamente todo lo que sé de escribir, entonces, lo aprendí de la música”, escribió Murakami. “Puede sonar paradójico, pero si yo no hubiera estado obsesionado con la música no me habría convertido en novelista. Aún ahora, casi 30 años después, continúo aprendiendo de la buena música una gran cuestión sobre la escritura. Mi estilo está tan profundamente influenciado por los repetidos riffs circulares(*) de Charlie Parker, dice, como por la prosa elegantemente fluida de F. Scott Fitzgerald. Y todavía tomo la calidad de la continua auto-renovación de la música de Miles Davis como modelo literario. Uno de mis pianistas favoritos de todos los tiempos es Thelonious Monk. Una vez, cuando alguien le preguntó cómo hacía para conseguir un sonido especial del piano, Monk señaló el teclado y dijo: ‘No puede haber ninguna nota nueva. Cuando mirás al teclado, todas las notas ya están allí. Pero si conocés una nota lo suficiente, va a sonar diferente. Tenés que tomar de las notas lo que querés significar’”.
(*) Limitaciones de la propia traducción, no he encontrado nada mejor. Si a alguien se le ocurre otra opción, será bienvenida.

El jazz es un arte zen
Abril 18, 08[...] No se trataba solamente de una casualidad histórica: una noche, ya a última hora, cuando había acabado la música y el sake animaba su elocuencia, Sato le había explicado a Minty que se trataba de una alineación filosófica: el jazz era un arte zen, ¿no? La espontaniedad controlada. Como la pintura sumi-e a la tinta, como el haiku, como el tiro con arco, como la esgrima kendo; el jazz no era algo que se planeara, era algo que se hacía. Uno ensayaba, tocaba sus escalas, se aprendía sus fragmentos y luego ponía todos sus conocimientos, toda su preparación, al servicio del instante.
- Y, en el jazz, cada instante es una crisis -dijo Sato citando a Wynton Marsalis-, y uno pone toda su habilidad en juego para soportar esa crisis. -Como el espadachín, el arquero, el poeta y el pintor: todo está ahí. No hay futuro, ni pasado, solo ese instante y cómo te enfrentes a él. El arte sucede. [...]
De Christopher Moore, Un trabajo muy sucio.
Fuente: I can’t with my soul









